por: Elaine Camacho
Manuel Puig, el autor de El beso de la mujer araña, nos presenta una historia narrada en forma antigua, con palabras, personajes, películas y costumbres de antes. Bajo este título literal, nos presenta unos ambientes de: tensión, por el saber que pasará con el que está enfermo y con el que esta cooperando con la policía; de esperanza, por su deseo de salir a la libertad y de estar con sus parejas; y de amor, por todas las escenas y todas las historias románticas que nos narran, donde nosotros como lectores podemos sentir la presencia del amor. Además, podemos ver muchos tipos de personas en esta novela: presos, pobres, ricos, nazis, patriotas, mafiosos, personas comunes y corrientes y personas con diferentes preferencias sexuales, como los protagonistas de la novela.
Muchas historias dentro de una historia, esta es la manera en que Puig nos escribió esta historia. Dos confinados se narran entre ellos, tramas de películas de cine, en todas ellas habrá algo de romance, y también se hablan sobre sus propias historias de su vida fuera de prisión. Esta forma de narrar hace la novela una bastante entretenida e interesante para el lector.
Sin embargo, es un poco complicada entenderla al principio. A pesar que desde cierto punto, ya se puede predecir el final de la historia, yo sí la recomendaría, pero solo a personas que yo sepa que pueden tener la paciencia que se necesita para poder entender la historia. Debe ser una persona que sepa identificar los momentos, que sepa identificar qué historia están narrando, si la de una película o la de su vida, y que sepa ver quien habla, el personaje que habla. Tiene muy buenas historias dentro de la misma, historias que valen la pena leer. Tiene que ver las pistas a lo largo de la narración, aunque al final le podemos encontrar sentido a muchas de las cosas que antes no lo tenían. Le recomendaría El beso de la mujer araña a ese tipo de personas.